Cuando la piel habla de otra cosa: el desafío de distinguir arsénico de mimetismo clínico.
En el Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” se desarrolló un nuevo Ateneo del Servicio de Laboratorio de Agudos, esta vez centrado en un caso clínico de alta complejidad diagnóstica: la sospecha de hidroarsenicismo crónico regional endémico en una paciente cuyo cuadro había sido derivado inicialmente por el Servicio de Dermatología bajo la disyuntiva “intoxicación por arsénico o mimetismo”.
El encuentro reunió a las bioquímicas Magaly Medina y Fernando Bobadilla, ambos del Servicio de Laboratorio de Agudos, junto al jefe de residentes de Bioquímica Bromatológica, Gabriel Molinari, quienes repasaron el recorrido clínico, el rol del laboratorio en cada etapa del diagnóstico y seguimiento, y la mirada ambiental que aporta la Bromatología sobre el control de aguas y alimentos.
Un caso que exige mirar más allá de la piel
Todo comenzó como una consulta dermatológica. La bioquímica Magaly Medina fue quien presentó el eje del encuentro: “hoy estamos acá para compartir un Ateneo en base a un caso clínico, el mismo se llama intoxicación por arsénico o mimetismo para abordar un caso de una sospecha de hidroarsenicismo crónico regional endémico, para ello nos acompaña la residencia de bioquímica en Bromatología”.
La elección del título no fue menor: hablar de “mimetismo” implica reconocer que ciertas manifestaciones cutáneas pueden confundirse con otras patologías, y que solo un abordaje conjunto entre clínica y laboratorio permite despejar la duda diagnóstica.
Del consultorio al laboratorio: el camino de una sospecha
El bioquímico Fernando Bobadilla tomó la posta para reconstruir el recorrido completo del caso. “Hoy vamos a hacer una presentación de un Ateneo de un caso de una sospecha de hidroarsenicismo crónico regional endémico. Vamos a hacer un pequeño repaso sobre la clínica y posibles diagnósticos diferenciales que fue planteado en un principio por el Servicio de Dermatología, cómo intervienen en el laboratorio en las distintas etapas de diagnóstico y seguimiento de la paciente”, explicó, marcando con precisión el rol articulador que cumple el laboratorio entre la sospecha clínica inicial y la confirmación diagnóstica.
Esa secuencia, del síntoma visible en la piel al dato objetivo del análisis bioquímico, es el corazón mismo de la medicina interdisciplinaria que se practica en el Parque de la Salud: nadie diagnostica solo, y cada especialidad aporta una pieza necesaria del rompecabezas clínico.
La mirada ambiental: cuando el agua y los alimentos entran en la escena
Bobadilla fue también quien tendió el puente hacia la segunda parte del Ateneo, al anticipar la participación de la residencia de Bromatología, “que nos va a contar un poco de cómo se aborda esta cuestión desde lo ambiental y desde el control bromatológico de aguas y de alimentos”.
Fue entonces cuando Gabriel Molinari, jefe de residentes de Bioquímica Bromatológica, tomó la palabra para su primera disertación en el auditorio del hospital, un momento que vivió con particular emoción: “el día de hoy es mi primera disertación acá en el SUM del Hospital Agudos, así que estoy muy orgulloso de mostrar esta arista de la profesión bioquímica, especialidad que nos incumbe y que hace también al trabajo multidisciplinario en salud, en atención primaria”.
Molinari desarrolló, ante el caso concreto que se estaba analizando, el origen del arsénico, tanto el geológico como el derivado de las actividades del hombre, cómo se distribuye este elemento en distintas regiones del país, de qué manera puede analizarse en el agua y en los alimentos, y cuál es el rol de la Bromatología en la atención primaria y en la prevención del hidroarsenicismo crónico regional endémico.
Su exposición conectó el caso puntual de la paciente con una problemática de salud ambiental que excede lo individual y alcanza a comunidades enteras expuestas a fuentes de agua con concentraciones elevadas del elemento.
Fundación Parque de la Salud: tecnología calificada al servicio de cada diagnóstico
Ateneos como este, donde convergen la clínica, el laboratorio y la bromatología para resolver un caso complejo, son posibles gracias a una política institucional sostenida en la que la Fundación Parque de la Salud cumple un rol determinante.
A través de la inversión coordinada en tecnología calificada, la Fundación acompaña el fortalecimiento de las capacidades diagnósticas del Servicio de Laboratorio de Agudos y de la residencia de Bioquímica Bromatológica del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga”, garantizando que cada sospecha clínica pueda confirmarse o descartarse con precisión y celeridad.
Este respaldo tecnológico, sumado al compromiso de formación continua de los profesionales en residencia, consolida al Parque de la Salud como un polo de referencia regional en el abordaje integral del hidroarsenicismo crónico endémico y de otras patologías ambientales.







