Dieciséis años de bisturí, aulas y futuro, hoy por hoy la cirugía plástica del Madariaga se multiplicó por toda la gran red sanitaria de Misiones.
Desde 2010, cuando un grupo reducido de cirujanos plásticos misioneros se propuso crear un servicio propio en el Parque de la Salud, la especialidad del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” recorrió un camino que hoy se mide en diez generaciones de residentes formados, entre un 60 y un 70 por ciento de ellos radicados en la provincia, fellows llegados de distintos países del mundo y servicios de cirugía plástica ya instalados en Eldorado, Oberá e Iguazú, con San Vicente como próxima parada.
Bajo la conducción del Dr. Gustavo Abrile, el equipo pasó de atender las urgencias históricas, como el cáncer de piel y los pacientes quemados, a cubrir todo el espectro de la especialidad en los tres hospitales más grandes de Misiones, en un modelo que combina asistencia pública y gratuita, docencia y expansión territorial.
Los inicios: una idea, un grupo chico y mucha necesidad
“En el 2010, cuando nosotros comenzamos, o sea ya hace 16 años, éramos un grupo muy reducido de cirujanos plásticos de Misiones con el afán de crear lo que hoy es el servicio de cirugía plástica del Parque de la Salud”, recuerda Abrile, y en esa frase cabe el origen de todo. No había entonces una estructura consolidada ni una red provincial: había vocación, un hospital escuela en crecimiento y una población que demandaba respuestas.
Durante los primeros años, las prioridades parecían claras: el cáncer de piel y la atención de pacientes quemados. Pero el servicio no se quedó ahí. “Fuimos ampliando todo el abanico de la especialidad, o sea, cubriendo toda la demanda de la especialidad”, explica el responsable. Ese crecimiento se refleja en los números: el servicio cerró su decimoquinto año con más de 2 mil intervenciones realizadas, y la proyección conjunta con el Hospital de Eldorado supera las 3.500 cirugías plásticas para los misioneros.
Cirugía que repara y que devuelve vida
La mirada del servicio es más amplia que la que suele imaginarse cuando se habla de cirugía plástica. Las intervenciones abarcan reconstrucción mamaria, secuelas de accidentes, cirugía vinculada a la obesidad y procesos de afirmación de género, en un trabajo conjunto con los hospitales Neonatal y Pediátrico. Abrile destacó que la existencia de leyes específicas, como las de reconstrucción mamaria, obesidad, quemados y atención a la población transgénero, ordenó la dinámica del trabajo y garantizó la provisión de lo necesario para una atención adecuada. En otras palabras: acceso libre y gratuito a cirugías que cambian la calidad de vida de las personas.
Formar para que se queden
Quizás el rasgo más distintivo del servicio sea su apuesta por la docencia. “Después tuvimos la posibilidad de comenzar a formar recurso humano, recurso humano que se fue formando y pasando a formar parte de lo que es la estructura de la cobertura de cirugía plástica de la provincia, y hoy ya tenemos 10 generaciones de residentes”, detalla Abrile. El dato que más lo enorgullece: “entre el 60 y el 70% han quedado en la provincia”.
La fórmula funciona porque el médico formado en Misiones tiende a quedarse en Misiones. Y el atractivo ya traspasó fronteras: “desde hace ya dos años no solamente son recurso humano local de la provincia nuestro que se forma para quedarse en la provincia, sino que ha venido gente de distintas provincias del país”.
Un hospital público con mirada global
El prestigio del servicio cruzó el océano. En el marco de un programa de capacitación con la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, ISAPS, “vienen fellows de diferentes lugares del mundo, y ya hemos tenido, hoy ya tenemos ya 10 fellows diferentes que han venido de diferentes lugares, de Sudáfrica, Turquía, India, de Colombia, Suiza, Alemania y de Grecia”, enumera el jefe del servicio, y aclara que son muchos más los que ya pasaron y los que vendrán.
La historia de esa apertura tiene un nombre propio: el médico sudafricano Tertius Potgieter, que eligió el Madariaga para ampliar su desarrollo profesional y profundizar sus conocimientos. Años después, profesionales de India y Turquía siguieron sus pasos. Muchos de ellos definieron al hospital como un centro de referencia regional y sus elecciones radicaban en la excelencia del nombre Madariaga a nivel mundial y para mejorar su experiencia en cirugía corporal. La idea de llevar el programa al sistema público dentro del Parque de la Salud se fortaleció por el vínculo con ISAPS
De Posadas a toda la provincia
La expansión territorial es, tal vez, el capítulo más ambicioso. “No solamente crecimos como servicio, sino que nos expandimos a toda la provincia dándole una cobertura de la especialidad a toda la provincia”, sintetiza Abrile.
El mapa lo confirma: un servicio con recursos humanos formados en el Parque de la Salud funciona en Eldorado, otro en Oberá, un ex residente forma parte de la estructura del Hospital de Iguazú, y en breve se sumará personal formado en el Hospital de San Vicente.
La lógica de la descentralización, explicó el especialista, es que la zona Norte y la zona Centro resuelven localmente la mayor parte de su patología, mientras el Parque de la Salud sigue recibiendo los casos de mayor complejidad. Con ese horizonte, el proyecto apunta a que los cinco hospitales de nivel 3 de la provincia cuenten con especialistas en cirugía plástica reconstructiva.
Es decir, menos traslados, menos esperas y más cercanía para el paciente.
El rol de la Fundación Parque de la Salud: tecnología y formación de excelencia
Detrás de este crecimiento hay una articulación sostenida. El propio Abrile reconoció que una de las grandes fortalezas del servicio es la formación de recursos humanos, con la sinergia de la Fundación Parque de la Salud para impulsar especializaciones dentro del servicio.
La articulación con el Gobierno de Misiones y el Ministerio de Salud Pública refuerzan el engranaje sanitario para los misioneros. La Fundación, que trabaja de manera coordinada con ellos, es la pieza que permite sostener ese ecosistema: participa en la incorporación de equipamiento y acompaña los procesos de formación y modernización del sistema sanitario provincial, y el programa de residencias internacionales refleja su compromiso con una formación médica de nivel competitivo a escala mundial.
Esa inversión en tecnología calificada y en capital humano explica por qué un hospital público de la Argentina logra que cirujanos de Turquía, India o Suiza elijan aprender en Posadas, y por qué los misioneros que necesitan una cirugía reparadora pueden encontrarla cada vez más cerca de su casa.














