Ver para vivir mejor: inversión estratégica en el Hospital Madariaga

En un contexto nacional donde la economía atraviesa tensiones y muchas jurisdicciones enfrentan restricciones presupuestarias en áreas sensibles, la decisión de invertir en salud pública adquiere un valor especial. En ese escenario, el Servicio de Oftalmología del Hospital Escuela “Dr. Ramón Madariaga” incorporó un equipo Constellation de última generación para cirugías de catarata, retina y vítreo, consolidando capacidad resolutiva local en alta complejidad.

 

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La visita del gobernador Hugo Passalacqua al hospital para acompañar la puesta en funcionamiento del equipamiento refleja la centralidad que la salud pública ocupa dentro de la agenda del gobierno provincial y de la política misionera.

La inversión fue de 310 mil dólares (aproximadamente 425 millones de pesos) y se realizó íntegramente con fondos propios provinciales provenientes de ATM. La compra fue decidida el 14 de octubre de 2025 y el equipo fue entregado el 12 de diciembre del mismo año, tras un proceso administrativo sostenido por la gestión ordenada de la Fundación Parque de la Salud, que permitió planificar y ejecutar la operación con recursos propios.

 

 

El impacto es concreto.

Hasta ahora, las cirugías complejas de retina debían derivarse fuera de la provincia. Se realizaban 12 intervenciones mensuales, con un costo promedio de 5 millones de pesos por paciente, lo que representaba una erogación cercana a 65 millones de pesos por mes, además del traslado y la espera. Con el nuevo equipamiento, esas prácticas se realizan en Misiones y el ahorro permitirá que la inversión tenga un recupero estimado de siete meses, solo considerando las derivaciones evitadas. El propio uso del equipo en cirugías de pacientes misioneros generará repago antes de fin de año.

Pero el dato económico no agota la dimensión de la decisión.

Durante la visita al servicio, el gobernador Hugo Passalacqua puso el foco en el impacto humano: “Una persona sale viendo”, resumió. La cirugía de catarata dura entre 20 y 30 minutos, es ambulatoria y permite que el paciente recupere su vida visual en el mismo día. Para quienes habían perdido autonomía por una ceguera reversible, la diferencia es decisiva. Passalacqua destacó además que se trata de una inversión realizada en un momento económico complejo, priorizando la salud por encima de otras urgencias. Subrayó que el esfuerzo público permitió adquirir un equipo que hoy posiciona al sistema sanitario provincial entre los más avanzados del ámbito público en la región. También valoró especialmente el recurso humano: médicos, residentes y equipos técnicos que trabajan en un hospital escuela donde la formación es una realidad cotidiana.

Desde el plano técnico, el responsable del servicio, Dr. Pablo Piccili, explicó que el área atiende más de 4.000 pacientes por mes, cerca de 50.000 por año, y está integrada por 27 profesionales, 15 médicos de planta y residentes en formación. El servicio cuenta con sectores especializados en córnea, glaucoma, retina, vías lagrimales y plástica ocular, y proyecta alcanzar 1.000 cirugías de catarata anuales con la nueva capacidad instalada.

 

 

El Dr. Santiago Macías detalló que el equipo permite realizar facoemulsificación la técnica estándar mundial en cirugía de cataratas y abordar desprendimientos de retina y complicaciones diabéticas con precisión de última generación. En una jornada quirúrgica pueden realizarse hasta 19 intervenciones consecutivas, optimizando tiempos y ampliando cobertura.

Cada cirugía es ambulatoria y el paciente regresa a su hogar el mismo día.

La incorporación tecnológica evita traslados, reduce tiempos de espera y mejora el pronóstico clínico. También fortalece la formación de los residentes, que se capacitan directamente con equipamiento de nivel internacional dentro del sistema público.

En tiempos donde la incertidumbre económica condiciona decisiones estructurales, invertir en alta complejidad sanitaria con recursos propios consolida autonomía, reduce gastos futuros y amplía derechos concretos. Recuperar la vista no es solo una prestación médica. Es recuperar independencia, trabajo, lectura, vínculos. Y cuando eso ocurre en el hospital público, la gestión deja de ser un discurso y se convierte en una mejora tangible en la vida de las personas.

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